Obama se ha presentado al mundo como una opción de cambio, como una puesta a 0 a todos los niveles para empezar de nuevo. De hecho, no hubo titubeos al proclamar abiertamente la intención de derogar más de 200 leyes promulgadas por Bush, hecho que constituye ya la primera muestra de oposición al período legislativo anterior.
Si se propone, por tanto, un cambio general en todos los aspectos, puede ser quizás que las relaciones entre España y Estados Unidos –tan escasas durante el periodo Bush- sean incrementadas con el nuevo inquilino en la Casa Blanca. De hecho, creo que sólo con la primera llamada a Obama que Zapatero realizó para felicitarle por su victoria, ya se ha superado sobradamente el tiempo de conversación que mantuvo con el mandatario anterior.
Si se propone, por tanto, un cambio general en todos los aspectos, puede ser quizás que las relaciones entre España y Estados Unidos –tan escasas durante el periodo Bush- sean incrementadas con el nuevo inquilino en la Casa Blanca. De hecho, creo que sólo con la primera llamada a Obama que Zapatero realizó para felicitarle por su victoria, ya se ha superado sobradamente el tiempo de conversación que mantuvo con el mandatario anterior.
Ya antes de la celebración de los comicios, Rebecca Lewis, líder demócrata en Barcelona, se mostró convencida en potenciar las relaciones entre los Estados Unidos y España. “No hay ninguna razón para estar en esta situación”, apostilló. Menos convencida estaba Adriana de Riba, representante de la campaña de John McCain en España, que retrajo a Zapatero la repentina retirada de las tropas españolas de Iraq. “Es evidente que ha habido un enfriamiento”, reconoció. “El mismísimo Joe Biden defendió en su momento ser firmes con España y enfriar relaciones”. Además, la republicana resaltó las contradicciones del partido Demócrata en política internacional: “Obama votó en contra del aumento de tropas en Iraq y Biden, a favor. (...) El que siempre ha sido consistente en política exterior, y no sólo por su pasado militar, ha sido John MCain”.
Sin embargo Zapatero, que ya al día siguiente de la victoria de Obama había dicho que encontrará en España "un amigo y un aliado fiel", aseguró que el triunfo del que se convertirá en presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero "representa una nueva etapa de gran esperanza". Y aseguró que en su llamada ratificó “la voluntad de España de trabajar con fidelidad en los objetivos de las relaciones bilaterales y en los objetivos de la comunidad internacional. España y Estados Unidos comparten muchas cosas, intereses y principios". Ambos hablaron igualmente de trabajar juntos en Latinoamérica.
Cómo se van a materializar estas relaciones de ahora en adelante aún no se ha concretado, pero sí se inician los primeros contactos. "Ayer recibí una llamada del presidente electo Barack Obama y fue una conversación cordial, muy cordial", dijo Zapatero el sábado en comparecencia ante la prensa en el Palacio de La Moncloa.
"En esa conversación, además de las relaciones bilaterales, que nos hemos comprometido a intensificar, estuvo la crisis del sistema financiero internacional, y el señor Obama reconoció la importancia que tiene España en el sistema financiero internacional como octava potencia del mundo", agregó.
Sin embargo Zapatero, que ya al día siguiente de la victoria de Obama había dicho que encontrará en España "un amigo y un aliado fiel", aseguró que el triunfo del que se convertirá en presidente de Estados Unidos el próximo 20 de enero "representa una nueva etapa de gran esperanza". Y aseguró que en su llamada ratificó “la voluntad de España de trabajar con fidelidad en los objetivos de las relaciones bilaterales y en los objetivos de la comunidad internacional. España y Estados Unidos comparten muchas cosas, intereses y principios". Ambos hablaron igualmente de trabajar juntos en Latinoamérica.
Cómo se van a materializar estas relaciones de ahora en adelante aún no se ha concretado, pero sí se inician los primeros contactos. "Ayer recibí una llamada del presidente electo Barack Obama y fue una conversación cordial, muy cordial", dijo Zapatero el sábado en comparecencia ante la prensa en el Palacio de La Moncloa.
"En esa conversación, además de las relaciones bilaterales, que nos hemos comprometido a intensificar, estuvo la crisis del sistema financiero internacional, y el señor Obama reconoció la importancia que tiene España en el sistema financiero internacional como octava potencia del mundo", agregó.
Muy arriesgada la sentencia del presidente electo, teniendo en cuenta que aún no se nos había asegurado la participación en el G-20.
Preguntado por la posibilidad de un encuentro entre ambos, el presidente del Gobierno respondió: "Expresamos un deseo recíproco de tener un encuentro, aunque aún no concretamos. Parece razonable que estemos a la disposición de su agenda, es lo lógico por mi parte".
Demasiado optimista ha sido Zapatero dejando el futuro de las relaciones España-EEUU en manos de una simple configuración de agenda. Debemos tener en cuenta que en el seno demócrata existen divergencias respecto al acercamiento en las relaciones con España. A partir del día 20 de enero, cuando empiecen a unificarse –o no- las líneas de actuación, veremos de qué manera se configura la citada agenda, y sólo entonces, sabremos si tenemos lugar o no en las relaciones de Estados Unidos. Y cómo no, Zapatero estará “a disposición de su agenda”. Es lo lógico por su parte.
Demasiado optimista ha sido Zapatero dejando el futuro de las relaciones España-EEUU en manos de una simple configuración de agenda. Debemos tener en cuenta que en el seno demócrata existen divergencias respecto al acercamiento en las relaciones con España. A partir del día 20 de enero, cuando empiecen a unificarse –o no- las líneas de actuación, veremos de qué manera se configura la citada agenda, y sólo entonces, sabremos si tenemos lugar o no en las relaciones de Estados Unidos. Y cómo no, Zapatero estará “a disposición de su agenda”. Es lo lógico por su parte.

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